Inicio » Blog » Diseño de página web » SEO: El camino a las ventas

SEO: El camino a las ventas

Título. Normalmente es el título de la página (se pone en una etiqueta Meta), pero puede no serlo.

Un resumen de la página. Google puede poner la descripción Meta (si la hemos puesto en la página), o un recorte del contenido de la misma página, si cree que será más relevante.

La página de destino. Normalmente es la que hemos optimizado e intentado posicionar, pero no necesariamente – Google puede cambiarla si cree que otra página de la web es más relevante.

Otros destinos importantes dentro de la web. Google decide lo que pone, a partir de la estructura que deduce de nuestra web. No tenemos realmente control sobre lo que sale, ni cuándo sale.

Lo que induce al usuario a seguir el enlace es el texto del título y el resumen de la página, y sobre ambos tenemos un control completo. Se trata de mostrar un texto que comunique al usuario, de una manera clara, que la página de destino es relevante para su búsqueda y que le interesa verla. 

Pero no más: aquí no le queremos convencer, sólo tenemos que conseguir que siga el enlace.

Interés generado en el usuario

Cuando el usuario decide seguir un enlace, se arriesga a perder el tiempo. Lo primero que hace, es comprobar si la web donde ha aterrizado parece de confianza, y si puede tener algo interesante.

La confianza se genera con el diseño gráfico (se debe ver profesional, que la empresa cuida su imagen), con el logotipo, y comunicando claramente cuál es la identidad y el propósito de la web.

Como el usuario viene de una búsqueda concreta que le ha llevado a esta página, debe ver que la página donde llega le es relevante: idealmente es una página específica para su necesidad; o puede ser una página genérica (la portada de la web) – entonces debe poder encontrar inmediatamente el camino para llegar a la información que le interesa. Si el usuario no encuentra inmediatamente la información que busca, o el camino que lleva a esa información, pensará que se ha equivocado y se irá a probar otro enlace.

Sólo después de decidir que la web es de fiar y encontrar la información que busca, el visitante podrá leer el contenido que le hemos preparado y considerar nuestra oferta.

Ventas: Objetivo cumplido

El proceso de venta depende mucho de cada producto o servicio en concreto. Según sea el proceso, la web debe estar preparada de una manera u otra.

Sin ser exhaustivos, y sin entrar en el detalle de qué hay que hacer en cada caso, podemos considerar los siguientes tipos de compra, que pueden ser:

Inmediata: el usuario ve la oferta y decide inmediatamente si compra o no. Son compras de poco importe y poco compromiso (si no va bien, al cliente le importa poco).

Larga: pasa mucho tiempo entre el primer contacto y la decisión de compra.

Meditada: el cliente se informa, compara varias webs, y al final se decide por una. Son compras más importantes, pero la decisión aún es sencilla.

Informada: el cliente se va informando, va superando etapas, hasta que decide comprar. Es muy típico en compras B2B: se hace una lista de proveedores posibles, y se va informando y eliminando hasta que se queda con una lista corta, y toma la decisión final entre ellos.

Consensuada: hay varias personas que participan en la decisión.

Con contacto previo: el cliente establece contacto con la empresa para pedir más información, un presupuesto, un proyecto. Es muy común en B2B, donde las compras son grandes o de proyectos a medida – según el tipo de producto o servicio, la mayoría de pedidos puede ir precedido de un contacto con comunicación personal y un presupuesto a medida.

Según el tipo de proceso de compra, la web se debe diseñar de una manera u otra. P.e. para una compra inmediata, la web debe ayudar al cliente a decidirse ya: ofrecer incentivos, amenazar con el final de las existencias, asustar con problemas si no compra ahora…

En cambio, estas tácticas son erróneas cuando tenemos delante una compra larga. El cliente comprará cuando esté preparado, no antes – si intentamos forzarle, simplemente se irá.

En una compra larga, tenemos que procurar que el cliente se acuerde dónde ha visto el producto. 

Se le puede ofrecer una subscripción, un canal de Facebook, materiales para descargar, información para que vuelva. Lo importante es mantener una posición dentro de su mente a largo plazo, para que en el momento en que esté en disposición de comprar, nos recuerde.

Ante una venta con contacto previo, por ejemplo, es inútil montar una tienda online (orientada a compras inmediatas). En cambio, tenemos que facilitar el contacto directo, por teléfono, email o cualquier otro canal que un cliente pueda usar.

Recomendación

No hay un camino fácil al éxito, ni siquiera en Internet. Para maximizar ventas hay que conocer en detalle el proceso, y optimizar al máximo cada paso. Si uno solo falla (como que los usuarios no sigan el enlace, o el producto no les convence), da igual que el resto sea perfecto, no habrá ventas.

Documento sin título

Noticias recientes

Entérate como las redes sociales generarán ingresos a tu empresa
Entérate como las redes sociales generarán ingresos a tu empresa
Tener una página web económica VS una elaborada por un equipo de especialistas
Tener una página web económica VS una elaborada por un equipo de especialistas
¿Cómo reconozco si una página web empresarial fue hecha por un equipo profesional?
¿Cómo reconozco si una página web empresarial fue hecha por un equipo profesional?